Todo comenzó con un correo electrónico que llegó a nuestro buzón de el revistazo. «Llevo años respirando mal, pero también me acompleja mi nariz. ¿Realmente puedo solucionar ambos problemas en una sola cirugía?», preguntaba Ana, una lectora de 32 años de Guadalajara. Su mensaje reflejaba una inquietud que compartimos miles de mexicanos: ese tabique desviado que nos hace roncar como tractores y esa inseguridad facial que cargamos desde la adolescencia.
En 2025, México ocupó el 4.º lugar mundial en rinoplastias, según los datos correspondientes publicados por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), de la cual es miembro, en su encuesta mundial en la que participaron cirujanos plásticos y reconstructivos afiliados a esa sociedad.
Una duda que se tiene o desconocen los pacientes es que, si este procedimiento estético consistente en rinoplastia puede a su vez combinarse o realizarse simultáneamente con la corrección de un tabique nasal desviado, pasando así el tema de se haga solo por vanidad para convertirse también en calidad de vida.
El Dr. Rolando Ernesto Samper Mendoza, especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva con más de 41 años de práctica ininterrumpida y amplia experiencia en rinoplastia, nos confirma que casos como el de Ana son más comunes de lo que pensamos. «Muchos pacientes llegan resignados a vivir con apnea del sueño o sinusitis crónica, sin imaginar que la solución podría estar en el mismo quirófano donde también mejorarán su perfil», comenta el experto.
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Cuando la nariz decide jugarte en contra
Un tabique desviado no es solo ese «huesito torcido» que mencionan las abuelas. Las causas van desde golpes en la infancia (sí, ese balonazo en la clase de educación física) hasta malformaciones congénitas. Se estima que entre el 70 % y el 80 % de la población general presenta algún grado de desviación en el tabique nasal. Sin embargo, la gran mayoría de los casos son leves o asintomáticos, considerándose una variación normal del desarrollo, por lo que solo alrededor del 20 % de las personas con el tabique desviado experimentan síntomas lo suficientemente significativos (como obstrucción nasal severa, ronquidos o sinusitis crónica) para requerir tratamiento médico o quirúrgico. Es importante mencionar que en los niños, la prevalencia reportada se sitúa cerca del 30 %, incrementándose con la edad debido al crecimiento óseo asimétrico y a traumatismos acumulados durante la infancia y adolescencia.
Los síntomas son silenciosos pero devastadores. Fatiga constante, infecciones recurrentes y hasta cambios de humor por la falta de sueño reparador. Lo peor viene después: ese resentimiento hacia el propio rostro que lleva a muchos a esconderse en fotos o evitar citas importantes. «Es como si tu nariz te traicionara dos veces: por dentro y por fuera», describe Luis, otro de nuestros lectores.
Los números no mienten. Durante la pandemia, las consultas por rinoplastias combinadas aumentaron un 140 % según el Instituto Jalisciense de Cirugía Plástica. La mascarilla nos hizo conscientes de nuestra respiración, pero también nos dio tiempo para reflexionar sobre esos «retoques» postergados por años.
Verdades que duelen más que el postoperatorio
Circula el mito de que operarse el tabique es un viacrucis doloroso. La realidad es que las técnicas modernas permiten recuperaciones de solo 72 horas con molestias controlables. Otro fantasma es el precio: aunque en México una rinoplastia puramente estética cuesta, dependiendo del especialista que se consulte, entre 45,000 y 80,000 pesos, agregar la parte funcional solo incrementa el costo entre un 15-20 %, no el doble como se cree.
El cambio va más allá de lo físico. Sandra, una maestra de primaria operada hace ocho meses, nos confesó: «Dejé de tomar pastillas para la sinusitis, pero también dejé de maquillarme para disimular mi nariz». Esa doble liberación es la que pocos anticipan cuando firman el consentimiento quirúrgico.
El mayor error sigue siendo posponer la decisión. «Cada año que pasa, los cartílagos se vuelven más rígidos y la piel pierde elasticidad», advierte el doctor Samper Mendoza. No es casualidad que el 60 % de sus pacientes arrepentidos digan «¿por qué no lo hice antes?» en lugar de «ojalá no me hubiera operado».
La voz de la experiencia
Casos Reales y Perspectiva Única del Dr. Rolando Ernesto Samper Mendoza
En el tiempo que he tenido el privilegio y la confianza de muchos pacientes a través de 41 años de experiencia en la cirugía nasal, como lo es la rinoplastia, he podido constatar que es más frecuente que lo que los pacientes piensan la afectación funcional de la nariz en pacientes que vienen solicitando solo mejoría estética nasal. Un gran porcentaje de estos tienen narices desviadas hacia un lado, desde las más sutiles hasta las imposibles de ignorar al verlas; otros presentan o tienen gibas o jorobas que también son acompañantes, en su mayoría, de desviación septal. Agrego a esto rinitis alérgica importante, propensa en ciudades con alta contaminación atmosférica, crecimiento, hipertrofia o crecimiento asimétrico de cornetes e inflamación de los senos paranasales, causándoles sinusitis.
Cada caso, como todo paciente, debe de ser estudiado previamente en forma individualizada, con un interrogatorio claro u encaminado a conocer si existen problemas que documentar. La exploración física es fundamental y, en caso prudente y/o necesario, solicitar auxiliares de diagnóstico de gabinete como una tomografía (TAC) simple de senos paranasales. Con ellos, el médico que atienda podrá llevar a cabo un diagnóstico claro, preciso, y generar la expectativa real del estado que guarda la nariz del paciente en conjunto; la nasoendoscopia será también un elemento de diagnóstico e incluso auxiliar de tratamiento para la cirugía.
Puedo decir que la combinación de la parte estética y funcional pueden llevarse a cabo en todos los pacientes, logrando así restablecimiento de la función, armonía estética y un gran resultado. Es importante en algunos casos, dependiendo de las áreas del tabique involucradas para su tratamiento, la participación de un colega especializado en el área de otorrinolaringología en una cirugía multidisciplinaria con la única finalidad de garantizar al paciente un gran y excelente resultado. Mi recomendación final es: si tienes, sientes o sabes que tienes problemas para respirar y quieres, además, corregir la estética facial de tu nariz, ¡hazlo! No te vas a arrepentir; solo busca a alguien con experiencia y la certificación como cirujano plástico, estético y reconstructivo. Deja que él te lleve por el camino correcto: sabe cómo hacerlo.
Dr. Rolando Samper
Cirujano Plástico, Estético y Reconstructivo
- Cédula profesional: 6133869
- Teléfono / WhatsApp: +52 777 256 9930
- Correo electrónico: rolandosamper@gmail.com
- Sitio Web













8 comentarios en “Rinoplastia funcional y estética | Dr. Rolando Ernesto Samper Mendoza”
¿Saben si el doctor tiene consultorio o realiza cirugías en Ciudad de México, o si toda la valoración presencial se lleva a cabo únicamente en Morelos? Me urge coordinar una cita con él.
Claridad absoluta y nivel médico de primer orden
Excelente precisión sobre el protocolo multidisciplinario. Sin embargo, me parece relevante que se detalle la técnica quirúrgica: ¿el Dr. Samper realiza rinoplastia ultrasónica o de preservación para garantizar esa recuperación de 72 horas con mínima inflamación y preservación del dorso cartilaginoso?
¡Qué impecable artículo! Qué paz da leer a un cirujano con más de cuatro décadas de experiencia que priorice la armonía natural y la respiración en lugar de esas narices idénticas y artificiales de catálogo. Invertir en salud y estética con un verdadero profesional lo vale todo.
Leí que incluir la parte funcional solo incrementa entre un 15% y 20% el presupuesto. ¿Alguien sabe si el Dr. Samper trabaja con aseguradoras de gastos médicos mayores (tipo GNP o MetLife) para la cobertura del tabique y si opera en hospitales privados certificados? Me interesa agendar una valoración
La claridad y estructura del artículo son excepcionales. Un modelo para comunicar hallazgos clínicos complejos con precisión.
Siempre tuve incertidumbre sobre el enfoque terapéutico, pero el artículo del Dr. Samper aclaró cada punto con evidencia contundente.
Gracias al Dr. Samper Mendoza por su artículo, resolvió mis dudas sobre el tratamiento sin causar efectos secundarios. ¡Muy agradecida!