Hace unos días, recibimos un mensaje en nuestro buzón en el revistazo que nos conmovió profundamente. Ana, una lectora de 29 años, nos contó su historia: «Tengo siete meses de embarazo y todo parece ir bien, pero últimamente me siento muy triste y ansiosa. No puedo dormir, y cada día me cuesta más levantarme. Me duele pensar que tal vez no sea una buena madre. ¿Es normal sentirme así?». Ana no es una excepción, y su historia nos lleva a un tema crucial que a menudo se pasa por alto: la salud mental durante el embarazo y el posparto.
En México, la salud mental de las mujeres embarazadas y en el posparto ha sido históricamente minimizada, a pesar de que los desequilibrios emocionales y psicológicos son más comunes de lo que se cree. Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública, alrededor del 20 % de las mujeres embarazadas y del 13 % de las mujeres en el posparto experimentan algún tipo de trastorno mental, principalmente depresión y ansiedad. Estos números son alarmantes, pero aún más preocupante es que muchas mujeres no buscan ayuda, pensando que es «normal» sentirse así durante estos periodos.
La sociedad tiende a romantizar el embarazo y la maternidad, creando una imagen idealizada que puede ser muy lejos de la realidad. Las expectativas sociales, la presión familiar y el miedo a ser juzgadas como malas madres pueden llevar a las mujeres a ocultar sus verdaderos sentimientos, lo que agrava los problemas de salud mental. Es crucial hablar de este tema y reconocer que buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino de fortaleza.
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Entendiendo las causas y el impacto real
La depresión y la ansiedad durante el embarazo y el posparto no son simplemente un «bache» emocional pasajero. Estos trastornos mentales tienen causas multifactoriales, que incluyen cambios hormonales, factores genéticos, estrés y la falta de apoyo social. Los cambios hormonales, en particular, juegan un papel crucial. Durante el embarazo, los niveles de estrógeno y progesterona se disparan, y luego caen drásticamente después del parto, lo que puede desencadenar una serie de síntomas emocionales y físicos.
Además, el estrés crónico, la falta de sueño y el miedo a no poder cuidar adecuadamente al bebé también contribuyen a la aparición de estos trastornos. La soledad y la falta de apoyo social son factores importantes, especialmente en el posparto, cuando la mujer se enfrenta a la responsabilidad de cuidar a un nuevo ser humano. Según estudios recientes, el 40 % de las mujeres que sufren de depresión posparto no recibe el tratamiento adecuado, lo que puede tener consecuencias graves para la madre y el bebé.
El impacto de estos trastornos va más allá de la salud mental de la madre. La depresión posparto, por ejemplo, puede afectar el vínculo afectivo con el bebé, la lactancia y el desarrollo psicosocial del niño. Además, puede aumentar el riesgo de trastornos de comportamiento y problemas de salud mental en el futuro. Es fundamental reconocer las señales de alerta y buscar ayuda a tiempo.
Mitos, realidades y el costo emocional
Uno de los mayores mitos es que la depresión y la ansiedad durante el embarazo y el posparto son inevitables y que las mujeres deben «sobrellevarlo» por el bien del bebé. Esto no es cierto. Estos trastornos son tratables y, con el apoyo adecuado, muchas mujeres pueden recuperarse y disfrutar de su experiencia maternal. Sin embargo, el estigma y la falta de información siguen siendo barreras importantes.
Otro mito común es que solo las mujeres con antecedentes de trastornos mentales son propensas a desarrollar depresión o ansiedad durante el embarazo y el posparto. La realidad es que cualquier mujer puede sufrir estos trastornos, independientemente de su historia clínica. Factores como el estrés, la falta de apoyo social y el entorno familiar pueden ser desencadenantes suficientes.
Es importante entender que la salud mental durante el embarazo y el posparto no es un lujo, sino una necesidad. Las mujeres que experimentan estos trastornos pueden sentirse aisladas, culpables y desesperadas, lo que puede llevar a comportamientos autodestructivos o incluso al suicidio. La prevención y el tratamiento temprano son cruciales para evitar estas consecuencias devastadoras.
La voz de la experiencia
Casos Reales y Perspectiva Única de la Psic. Alicia Yelmi, experta en salud mental y neuropsiquiatría
Estimada Psic. Alicia Yelmi, experta en salud mental y neuropsiquiatría, tu experiencia y conocimientos son fundamentales para guiar a nuestras lectoras y lectores a través de este complejo y delicado tema. Te invitamos a compartir tus casos, consejos y orientación para ayudar a las mujeres a reconocer las señales de alerta y buscar la ayuda que necesitan.
Desde la práctica psicológica, uno de los aspectos que considero más importante es dejar de asumir que el embarazo y la maternidad son etapas emocionalmente felices por definición. En consulta podemos encontrarnos con mujeres que aman profundamente a sus hijos y al mismo tiempo experimentan ansiedad, tristeza, miedo, culpa o agotamiento.
Muchas veces el sufrimiento se mantiene en silencio porque existe temor a ser juzgadas, ya que algunas mujeres llegan a pensar que reconocer que no se sienten bien significa que no desean a su bebé o que ni serán buenas madres. Esta interpretación puede aumentar la culpa y retrasar la búsqueda de ayuda. Por eso considero fundamental que tanto la familia como los profesionales de la salud aprendamos a escuchar sin juzgar. Una pregunta sencilla, «¿cómo te estás sintiendo realmente?», puede abrir un espacio de confianza que permita detectar oportunamente una necesidad de atención.
También es importante recordar que no todo cambio emocional durante el embarazo o el posparto significa un trastorno, pero tampoco debemos de normalizar un sufrimiento que es intenso, persistente o que interfiere con la vida cotidiana. Desde la psicología, nuestro trabajo no consiste únicamente en intervenir cuando aparece una crisis, también implica prevenir, psicoeducar, detectar factores de riesgo, fortalecer redes de apoyo y acompañar a la paciente durante una etapa de grandes cambios.
La maternidad no necesita madres perfectas, necesita mujeres que pueden expresar lo que sienten, recibir ayuda y tener acceso o atención profesional cuando lo necesitan.
Cuidar la salud mental de una madre también es forma de cuidar a su familia.
- Especialista: Psic. Alicia Yelmi
- Teléfono / WhatsApp: +52 55 4396 4452
- Email: alicia_yelmi@hotmail.com













9 comentarios en “Ansiedad durante el embarazo y señales que no deberías pasar por alto”
weeee literal nadie te dice la friega mental q es el embarazo, todas en face suben fotos de su panza con corazones y una tragándose los ataques de panico sola en su cuarto ya le mande follow a su rd pa checar su perfil
Me queda cerca el sur pero quiero confirmar si atiende por Del Valle, Roma o Santa Fe. alguien?
Lloré a mares en el baño todo mi tercer trimestre pensando que iba a ser una pésima mamá por sentirme tan vacía, y mi suegra solo me decía que no fuera malagradecida. Me tomó un año de terapia entender que la química cerebral se me descontroló por completo. Lean esto y apoyen a sus conocidas embarazadas, en serio.
Urgía hablar de esto sin rodeos. Gran lectura.
Por fin un medio que no sale con el discurso de que el embarazo es pura iluminación y felicidad. Es un alivio inmenso leer que no estás loca ni eres una desalmada si de pronto sientes pánico o ganas de salir corriendo. Mil aplausos para el revistazo por poner esto sobre la mesa
Hola, ¿alguien que ya se atienda con la psicóloga Alicia sabe si da acompañamiento perinatal en línea y qué costo maneja por sesión? Tengo 6 meses de embarazo y en el seguro me dieron cita con psicología hasta dentro de cuatro meses, me urge llevarlo por fuera
El artículo es impecable. La Psic. Yelmi logra explicar temas complejos con una claridad y sencillez que facilita mucho la comprensión.
Siempre tuve dudas sobre cómo manejar el estrés en el trabajo, pero su artículo resolvió mis inquietudes de manera clara y práctica.
Gracias, Psic. Yelmi, por este artículo tan esclarecedor. Me ayudó a entender mejor mi situación y cómo abordarla.