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La Normalización del Estrés

La Normalización del Estrés

La Normalización del Estrés: Una Crítica Constructiva para Aprender a Gestionarlo

¿Qué es mejor, afrontar el estrés o manejarlo? ¿Por qué no se habla de extinguir el estrés? Estas son preguntas que, aunque comunes, no siempre reciben la atención que merecen. En la literatura actual, es frecuente encontrarse con el concepto de «manejo del estrés», que explora desde el origen del estrés en nuestro interior hasta las consecuencias que este tiene en la salud física y mental. El estrés se ha convertido en un compañero constante en las vidas de muchas personas, afectando áreas tan diversas como la social, familiar, de pareja, escolar y profesional.

El problema radica en cómo se aborda el estrés. Al profundizar en la literatura, una de las preguntas que surge es: ¿qué hacer para manejar el estrés? Aquí es donde se evidencia una tendencia preocupante: parece que se responsabiliza a las personas por la existencia del estrés en su interior. Peor aún, se les pide que aprendan a manejarlo, incluso cuando supera los límites soportables. Sin embargo, esta no es toda la historia.

El Origen del Estrés y la Necesidad de Gestionarlo

La investigación sobre el estrés no es reciente; se remonta a la época de la industrialización, cuando las personas fueron sometidas a trabajos extremadamente absorbentes, demandantes y con horarios extendidos que sobrepasaban las condiciones humanas. En este contexto, el estrés se convirtió en una respuesta casi inevitable a las presiones externas. El concepto de «manejo del estrés» nace entonces como una forma de adaptarse a esta nueva realidad. Pero, ¿realmente debería conformarse con «manejar» el estrés?

Si se analiza la situación, parece que se pide a las personas que se adapten al estrés sin cuestionar su origen ni su impacto a largo plazo. Se les insta a ser sujetos funcionales, capaces de cumplir con sus obligaciones laborales y sociales, sin dejar que el estrés les afecte. Sin embargo, esto implica una responsabilidad que no siempre debería recaer sobre el individuo.

No es casualidad que en muchos países de primer mundo se estén implementando cambios significativos en las estructuras laborales para combatir el estrés. Iniciativas como el trabajo desde casa, la reducción de horas laborales y la modalidad flexible de acudir al centro de trabajo son ejemplos de cómo las sociedades están reconociendo que el estrés no es simplemente una respuesta natural. Al contrario, es una reacción a condiciones externas que a menudo exceden los recursos de «manejo» de las personas y los obliga a un afrontamiento.

Afrontar vs. Manejar el Estrés: Dos Enfoques Diferentes

Según la Real Academia Española, «afrontar» significa hacer cara a un peligro, problema o situación comprometida, mientras que «manejar» se define como moverse con cierta soltura después de haber enfrentado un impedimento. Estas definiciones revelan connotaciones muy distintas. Mientras que manejar el estrés sugiere que se debe aprender a convivir con él, afrontarlo implica un enfoque más proactivo, donde se utilizan los recursos personales para enfrentar y resolver una situación estresante.

El concepto de «manejo» sugiere que el estrés es una parte inherente de la vida, algo que se debe aceptar y aprender a silenciar temporalmente cada vez que surge. Por otro lado, el afrontamiento del estrés invita no solo a enfrentarlo, sino también a buscar soluciones definitivas para las situaciones que lo generan.

A pesar de esto, hablar de la extinción total del estrés no es realista ni deseable. El estrés, en su forma más adaptativa, conocido como «eustrés», tiene un papel funcional en nuestro sistema. Este tipo de estrés moviliza en situaciones adversas o que requieren un rendimiento excepcional, como enfrentar un examen o responder ante una emergencia. En estas circunstancias, el estrés se presenta en un nivel tolerable, permitiendo ser conscientes de las reacciones y actuar de manera asertiva y adaptativa.

Sin embargo, cuando el estrés se convierte en «distrés», pierde su funcionalidad y se convierte en una carga. Este tipo de estrés, si no se gestiona adecuadamente, puede volverse crónico, afectando profundamente la salud física y mental de la persona. El distrés lleva al individuo a perder sus recursos, maximizando las situaciones externas y haciendo que el estrés sea poco funcional. En casos extremos, este estrés puede convertirse en un problema crónico o agudo, difícil de manejar sin intervención profesional.

La Importancia de una Gestión Eficaz del Estrés

En este punto, es esencial reconocer que manejar el estrés no siempre es suficiente, especialmente en situaciones crónicas. Desde una perspectiva clínica, sería negligente dejar que una persona con estrés crónico sea la única responsable de manejar su condición utilizando técnicas convencionales. Aunque estas técnicas pueden ser útiles, en un punto crítico no son suficientes para restaurar el bienestar.

Para abordar el estrés de manera efectiva, es crucial no normalizarlo ni verlo como algo natural que se debe soportar. La normalización del estrés aumenta el umbral de tolerancia, haciendo que el cuerpo y las emociones soporten cada vez más hasta llegar a un punto crítico. En lugar de esto, es fundamental hacer una pausa, no para distraerse, sino para reflexionar sobre el estado del cuerpo y las emociones, identificar las necesidades personales y establecer límites claros que no se deben cruzar.

Trabajar en uno mismo para fortalecer los recursos personales también es una parte esencial de este proceso. Con un mejor conocimiento de las capacidades personales, se puede afrontar las situaciones estresantes de manera más consciente y menos desbordante, lo que permite mantener un equilibrio entre las demandas externas y el bienestar interno.

Psique & Ser A.C.: Comprometidos con la Salud Mental

Psique & Ser A.C. entiende la importancia de abordar el estrés y otros problemas de salud mental desde una perspectiva integral. Fundada con la misión de salvaguardar la salud mental de la población mexicana, Psique & Ser A.C ofrece una combinación de calidad y accesibilidad. Psique & Ser A.C. se esfuerza por promover la salud mental a través de diversos proyectos, la mayoría de los cuales son gratuitos o accesibles, desafiando la creencia de que la economía es un obstáculo para el autocuidado.

Psique & Ser A.C no solo ofrece atención psicológica y psiquiátrica de calidad, sino que también trabaja para romper el tabú de que la salud mental es un lujo inaccesible. Psique & Ser A.C. cree firmemente que la salud mental es un derecho fundamental y que todos deberían tener acceso a los recursos necesarios para cuidar de su bienestar.

Nuestras Sucursales:

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Contacto:

para finalizar, el revistazo presenta esta información para destacar la importancia de la salud mental y cómo Psique & Ser A.C. está comprometida en ofrecer soluciones accesibles y de calidad para el manejo y afrontamiento del estrés. Con un enfoque integral y una dedicación a la comunidad, Psique & Ser A.C. busca acompañar a las personas en su camino hacia un bienestar mental completo.

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