Artículo escrito por la Mtra. Ana Patricia González Rodríguez, especialista en dolor profundo infantil para el revistazo
Cuando un niño inicia un proceso terapéutico, no entra solo al consultorio; lleva consigo su historia, sus miedos y sus experiencias emocionales más profundas. En el psicoanálisis, existe un fenómeno fundamental que se convierte en el motor del cambio: la transferencia. Comprender este concepto es clave para que los padres entiendan cómo y por qué se producen las transformaciones emocionales en la terapia infantil.
Tabla de contenidos
El escenario donde se revive el mundo interno
La transferencia consiste en que el niño, de manera inconsciente, traslada al terapeuta sentimientos, expectativas y formas de relacionarse que se originaron en sus vínculos más significativos, principalmente con sus padres o cuidadores. No es algo intencional; es un proceso natural donde el consultorio se transforma en un escenario donde el niño revive y pone en juego su realidad psíquica.
En la infancia, este fenómeno no siempre se expresa con palabras, sino a través de lo que llamamos lenguaje simbólico:
- El juego y los dibujos: Son las herramientas donde el niño proyecta su dinámica familiar.
- Actitudes hacia el analista: Buscar aprobación constante, mostrarse desafiante o expresar un enojo sin causa aparente.
- Lenguaje corporal: Gestos y posturas que revelan lo que el niño aún no puede decir.
Las dos caras del vínculo: Positiva y Negativa
Es fundamental que como padres sepan que la transferencia puede tomar distintas tonalidades, y ambas son valiosas para el tratamiento:
- Transferencia Positiva: El niño siente confianza, afecto y cercanía. Esto facilita la comunicación y fortalece el vínculo terapéutico.
- Transferencia Negativa: Aparecen el rechazo, el miedo, el enojo o la resistencia. Lejos de ser un problema, esto nos permite identificar conflictos internos profundos y trabajarlos en un entorno seguro.
La neutralidad que transforma
Ustedes podrán notar cambios en cómo su hijo habla de mí o cómo reacciona antes de entrar a sesión. Estos son señales de que el trabajo está avanzando. Mi labor no es responder desde el rol de madre o padre, sino desde una posición profesional que ayuda al niño a reconocer, elaborar y dar un nuevo sentido a esas emociones. Este manejo técnico es lo que permite que el niño crezca y sane.
Aportaciones de el revistazo:
En el revistazo valoramos el psicoanálisis como una disciplina que va a la raíz. Entender la transferencia permite a los padres acompañar el tratamiento con mayor paciencia, sabiendo que cada reacción del niño en consulta es una pieza del rompecabezas de su bienestar emocional.
La transferencia es el puente que permite que el conflicto se convierta en comprensión. Al confiar en este proceso, usted le está regalando a su hijo la oportunidad de explorar y transformar su mundo emocional de manera profunda.¿Has notado que tu hijo imita conductas de casa o expresa emociones intensas respecto a sus maestros o terapeutas?












